sábado, 7 de agosto de 2010

Ebrio de espera...

Bebí en una feliz tarde
de sus labios la primer copa,
era su beso como el buen vino,
suave, dulce y penetrante,
se me encendieron las entrañas,
al beber de sus labios la copa.


Han pasado varias horas desde entonces
he perdido la mitad de mi razón,
se me ha vuelto necio el corazón,
y se está secando mi esperanza.
duele embriagarse así,
pero bebí demasiado de esa copa.

Qué hacer cuando el dolor,
llega disfrazado de ternura
y bebes despiadado de su vino
y despiertas un día desnudo de cariño,
y no queda más remedio…
que embriagarte de esperanza desmedida.

Y bebería nuevamente la copa
si acaso volviera algún día,
la espera no valdría la pena,
si volviera y no besara su boca,
estoy ebrio de espera y espero
tener pronto entre mis manos la copa.


Adán Luna Hernández
01 agosto 2010

2 comentarios:

Julio Salvador dijo...

Me encanta. Simplemente eso. Un abrazo.

Adán Luna Hernández dijo...

Gracias amigo, si tiene la oportunidad dese otra vuelta por aquí, acabo de escribir cosas nuevas, y gracias nuevamente.